
“En la Villa de San Pedro, aunque asiento que agora tiene no es tan sano yo tratare de mudarlo a otro asiento tres leguas allí, más hacia la Villa de Comayagua e hacia el Valle de Naco, donde se apartan los caminos que tiene muy hermoso asiento y muy sano y hecho esto nenguna gente que a ellos venga no adolecerá y el trato de la mar del sur será por este pueblo así por la seguridad del mar como por la sanidad de la tierra y brevedad y bondad del camino”.
San Pedro fue fundado “En una sábana grande que está junto al asiento del pueblo de unos indios que se dicen Choloma donde está un árbol que se llama Madre de Cacao”.
Carta de Francisco de Montejo al Rey de fecha 1. de Junio de 1539.
El texto anterior es bastante ilustrativo para localizar la primitiva ubicación de la Villa de San Pedro de Puerto Caballos. Es evidente que Montejo traslado la población al sitio que él había escogido “distante tres leguas” del lugar original en la dirección del Valle de Naco y de la Villa de Comayagua, en cuyo sitio se bifurcaban los caminos hacia el Este apoyándose en el Río de Comayagua y hacia el Oeste sobre la cuenca del Río Chamelecón. Debe recordarse que los antiguos caminos indígenas se apoyaban en los grandes ríos.
Es indudable que el sitio de fundación que escogió Pedro de Alvarado aquel día 27 de junio de 1536, puesto ya en camino a Puerto Caballo en donde abordaría una carabela que lo conduciría a España, fue cerca del antiguo pueblo de Choloma y sobre el camino indígena que comunicaba con la bahía de Omoa que sigue la ruta de La Jutosa, atraviesa la montaña y desciende a Omoa. Es una vía corta por terreno abrupto que reduce distancias, apropiada a los veloces e incansables aborígenes que en eso de recorrer a pie largas distancias son todavía insuperables. La actual San Pedro dista 14 kilómetros de Choloma, lo que la acerca a la distancia que calculo Francisco de Montejo. Por supuesto que el emplazamiento actual de Choloma no es el sitio en que el pueblo estuvo originalmente asentado en la época prehispánica pero cerca de allí se encuentran los vestigios del anterior emplazamiento, que de acuerdo con LOS ANALES DE LOS CAKCHIQUELES fue destruido por el propio Pedro de Alvarado. La nota de este notable manuscrito cakchiquel dice: “En este año partió Tonathiu, para Castilla. En este viaje destruyó a los Zuntzunmpan y los de Choloma. Mucho otro pueblo fue a destruir Tonathiu”. Muchos cakchiqueles acompañaban a Alvarado como tropas auxiliares y por ello conocían perfectamente el episodio.

Otra cosa es evidente y sobre ello deseo llamar la atención de los lectores. Si San Pedro no hubiera sido movida de su sitio estando cercana al pueblo de Choloma, se llamaría a no dudarlo, San Pedro Choloma, ya que como es sabido los españoles al fundar o bautizar una nueva población tenían por costumbre anteponer un nombre de un Santo al toponímico antiguo, así: Santa Maria de Comayagua, San Pedro Tutule, Santa Rita Cashapa. Pero nuestro San Pedro, cabecera del departamento de Cortés, se llama San Pedro Sula.¿Por qué esto?
La razón es muy simple. Denota que la recién fundada población fue trasladada u otro lugar cercano al emplazamiento de otro pueblo indígena llamado SULA establecido precisamente en una posición envidiable próxima al punto en que se separan los caminos que llevan al Valle de Naco y al Valle de Comayagua y este pueblo que daba su nombre al extenso y fértil valle agrego también su nombre aborigen al pomposo de San Pedro. No consta esto en ningún documento escrito, pero el caso es típico de centenares de casos mas ocurridos en este país y en otras regiones de América, en los cuales la fuerza de la costumbre tradicional con que se designaba un determinado lugar terminaba por imponerse incorporando al nuevo nombre como signo identificativo final, la sobrevivencia del antiguo nombre indígena.
Había otra razón poderosa para que Montejo deseara efectuar este Traslado. Existía entre él y Pedro de Alvarado una sorda pugna por la Gobernación de Honduras y quería invalidar los motivos que este pudiera alegar para exigir el mando de esta región por la cual Montejo había abandonado la gobernación de Yucatán. Ya había empezado por impugnar los repartimientos apresurados que Alvarado había hecho alegando que fueron adjudicados sin conocer la geografía del país lo cual provocaba lamentables confusiones y era motivo de frecuentes y agrias discusiones entre los conquistadores que en incontables ocasiones se encontraban varios de ellos siendo dueños del mismo pueblo. Tanto desconocían la configuración geográfica del país que a San Pedro la llamó del Puerto Caballos creyendo sin duda que la bahía de Omoa estaba allí, a la vuelta de un recodo del camino. La autoridad de la nueva de la población quedo formada por 10 españoles que atendían los cargos municipales y la justicia y un resguardo de 200 soldados Tlaxcaltecas.

Alvarado regresó de España el 4 de abril de 1539 en compañía de su segunda esposa doña Beatriz de la Cueva, la Sin Ventura, habiendo desembarcado en Puerto Caballo; pero la población que él fundara ya no estaba en su primitivo lugar sino en unas leguas más al sur, probablemente en el sitio que ocupa actualmente. Fue aquí donde condujo su devastador ataque el pirata Olonés, lo que indica que la población ya había adquirido fama de rica y próspera. Y no se llamaba ya San Pedro de Puerto Caballo sino San Pedro Sula.
No seguiremos con la disputa entre Francisco de Montejo y Pedro de Alvarado por ser ampliamente conocida. Pero en apoyo a la ubicación de Sula y de la sospecha de que San Pedro fue trasladada de su sitio original al que ocupa en la actualidad, creemos conveniente transcribir el relato de uno de los más veraces cronistas de la conquista, el cap. Bernal Díaz del Castillo que se refiere al abandono de Naco y en cuyo relato señala la probable ubicación de la antigua población de Sula.
Dice Bernal Días del Castillo:
“Después que hubimos llegado al pueblo de Naco y recogimos maíz, frijoles y ají, y con tres de los principales del pueblo que allí en los maizales prendimos, los cuales Salvador (El capitán Gonzalo Sandival) halago y dio cuenta de Castilla, y les rogó que fuesen a llamar a los demás caciques y que no les haría ningún enojo, y fue así como se los mando y vinieron otros dos caciques: Mas no pudo con ellos que se poblase el pueblo, salvo de traer de cuando en cuando poca comida, ni nos hacia bien ni mal, ni nosotros a ellos”.
“Que como Sandoval había visto que no querían venir a poblar los indios naturales y vecinos de Naco, y aunque les mandaba a llamar muchas veces y que los demás pueblos comarcanos no venían ni hacían cuenta de nosotros, acordó de ir en persona a hacer de manera que viniesen. Y fuimos luego a unos pueblos que se llaman Giro Monga y a ZULA, y a otros tres pueblos que estaban cerca de Naco y todos vinieron a dar su obediencia a su majestad. Y luego fuimos a Quimistan y a otros pueblos de la sierra y asimismo vinieron. Por manera que todos los indios de aquella comarca venían y como no se les mandaba cosa ninguna mas de lo que ellos querían dar, no tenían pesadumbre de venir y de esta manera todo estaba de paz hasta donde pobló Cortes la villa que ahora llaman de Puerto Caballos”.
Esta claro como una gota de agua. Bernal dice que fueron primero a GIRIMONGA y a ZULA y a otros tres pueblos cercanos a Naco, lo que significa que la primera “entrada” la hicieron en dirección norte donde estaba ubicada la desaparecida población de Girimonga y lógicamente de Zula en el mismo rumbo. A continuación añade lo siguiente: “Y luego fuimos a Quimistán y a otros pueblos de la sierra”. Es decir, la segunda salida se produjo en sentido contrario, hacia el sur, donde está localizado el pueblo de Quimistán (Im x-Tan).
Porque si Zula hubiera sido la pequeña población situada al sur de Quimistán a muchos kilómetros de distancia sobre la carretera de Occidente, para llegar a ella tenían que pasar forzosamente por Quimistán, pueblo que, según las evidencias históricas ocupa desde tiempo inmemorial el mismo lugar en el antiguo camino. Para llegar a Sula viajando hacia el sur, hay que pasar previamente por Quimistán.
No hay nada confuso en la historia, Sula era, a no dudarlo, la población ubicada en este Valle que tuvo su asiento probablemente en el perímetro que abarcan los barrios Río de Piedra, Medina, Concepción, Cabañas, Las Palmas, pues es notorio que en esta amplia zona se encuentran abundantes piezas arqueológicas de la etapa anterior a la llegada de los españoles. Pedro de Alvarado al fundar San Pedro le dio su nombre; pero en su nuevo emplazamiento lejos del pueblo de indios de Choloma y cerca si de indios de Zula, este antiguo nombre indígena más sonoro y expresivo se agrego por la fuerza por la fuerza de la costumbre como apéndice del nombre de la ciudad. Y así tenemos que San Pedro tuvo que añadir Sula, del mismo modo que en El Salvador el pueblo de San Pedro agregó el de Perulapan, que era el toponímico indígena de la región.
Credito: Dr. Rodolfo Fasquel
Zula significa lirio en Maya o región donde esta planta abunda.


